martes, 15 de mayo de 2012

Lo que me gusta de tu cuerpo es el sexo.
Lo que me gusta de tu sexo es la boca.
Lo que me gusta de tu boca es la lengua.
Lo que me gusta de tu lengua es la palabra.

Julio Cortázar.
Julio Cortázar y Carol Dunlop

viernes, 11 de mayo de 2012

La pequeña muerte

No nos da risa el amor cuando llega a lo más hondo de su viaje,
  A lo más alto de su vuelo.
En lo más hondo, en lo más alto, nos arranca gemidos y quejidos, 
Voces de dolor, aunque sea jubiloso dolor, 
Lo que pensándolo bien nada tiene de raro, 
Porque nacer es una alegría que duele. 
Pequeña muerte, llaman en Francia a la culminación del abrazo, 
Que rompiéndonos nos junta,
Y perdiéndonos nos encuentra, 
Y acabándonos nos empieza. 
Pequeña muerte, la llaman;
pero grande, muy grande ha de ser, 
Si matándonos nos nace.

El Libro de los Abrazos, Eduardo Galeano.

sábado, 21 de abril de 2012

Hamaca (rse)

Suele que los tardíos ocasos de verano son densos. Suele suceder que cuando lo espera a él se vuelve sutilmente liviana, aireada, suave.
Eligió esperarlo tranquila en el parque, escuchando Blues, del bueno. Eligió también abrir una de sus cervezas favoritas, bien helada: una botella completamente transpirada.
Decidió ubicarse en la hamaca de tela. La desenrolló y la dejó caer cual sábana extendida.
Imposible no comenzar a volar sin él. 
Hamaca (1)
Imposible lograr volar mejor que con su presencia. Pero se dejó llevar. No podía evitarlo. La música y una buena bebida siempre la hacían elevarse, relajarse, bajar su ansiedad, sin perder sensaciones.
Los estímulos la volvían aún más piel, no le hacían perder disfrute, al contrario. 
Le sublimaban y potenciaban al infinito cada uno de sus poros.
El timbre sonó y disimuló no haber ido a la puerta corriendo. Su agitación la ponía en evidencia. Sus pasos habían sido enérgicos, cuasi-desenfrenados. Se besaron, pero mantuvieron más la mirada el uno en el otro. Él se encargo de mirarla de arriba-abajo, y eso la hizo desearlo aún más. 
El reflejo de sus ojos la excitaba como el olor de su cercana piel.
Terminaron llegando al pequeño parque. 
La buena música los esperaba, y una bebida fresca los hidrataba. 
Pero el deseo de hidratarse mutuamente superaba cualquier deseo.
Se sentó, y él eligió mirarla sentado en el pasto. Ella cruzó sus piernas en la hamaca de tela, y aún cubierta por su vestido, un bretel se le escapó de su hombro, dejando asomar su carnoso pecho que pedía ser besado.
Recostada con los ojos cerrados,
y con sus gráciles manos empezó a recorrer lentamente su cuerpo, frente a la mirada dulce y profunda y de él. 
Hamaca (2)
Comenzó a apretar su vestido, arrugando la tela estampada, volviéndola cada vez más caótica. Poco a poco iba descubriendo(se) esos pechos, mordiendo sus
tan apetecibles labios que pedían ser besados sin pronunciar palabra.
La luna bañaba caprichosamente su  piel en la oscuridad de la noche que de a poco asomaba. 
Transformaba las contorsiones de ese agitado cuerpo de mujer 
en un mágico y maravilloso juego de luces y sombras.
Y él como único y gran espectador.
Y él como su único observador disfrutándola.
Los latidos de ambos comenzaron a sentirse como caballos desbocados,
y sin entender lo que pasaba,
los únicos sonidos posibles de ser escuchados se volvieron sus mutuas respiraciones.
La deseaba tanto, viéndola jugar con su sexo ardiente y mojado…
Auto-hamacando(se)
Ella abrió sus piernas y sus jugos brillaron como finos ríos de plata
ante el resplandor de la luna; ríos que iban a morir a un mar que él imaginaba dulce y tormentoso, agitado por las olas de sus dedos que se hundían inquietos y desesperados, como buscando un tesoro perdido.
Y el tesoro fue encontrado.
Él la sintió sin tocarla aún. Lo supo cuando la escuchó gemir y jadear y retorcerse
con la desesperación de un condenado a muerte, mientras sus entrañas se aferraban con espasmos
a ese improvisado barco que ella hizo naufragar en sus propias profundidades, socavando los confines de su ser.
Y después de la tormenta edénica, llegó la calma.
Las olas se aquietaron y devolvieron los despojos de ella a esa imaginada playa.
Y él decidió recibirla luego de su orgasmo en soledad, acercándose, y dándole la bienvenida. Abarcándola con besos y caricias mojadas.
Pocos segundos después, el barco volvió a entrar en altamar.
Esta vez, rozando juntos todas sus mutuas orillas.
Inspirado, imaginado y dedicado a vos.

jueves, 12 de abril de 2012

Himno a la Belleza

¿Bajas del hondo cielo o emerges del abismo, Belleza? 
Tu mirada infernal y divina
Confusamente vierte crimen y beneficio,
Por lo que se podría al vino compararte.

Albergas en tus ojos al poniente y la aurora, 

Cual tarde huracanada exhalas tu perfume;
Son un filtro tus besos y un ánfora tu boca
Que hacen cobarde al héroe y al niño valeroso.

¿Del negro abismo emerges o bajas de los astros? 

Como un perro, el Destino sigue ciego tu falda,
Al azar vas sembrando el luto y la alegría
Y todo lo gobiernas sin responder de nada.

Caminas sobre muertos, Belleza, y de ellos ríes; 

El Horror, de tus joyas no es la menos hermosa
Y el Crimen, entre todas tus costosas preseas
Danza amorosamente sobre el vientre triunfal.

La aturdida falena vuela hasta ti, candela, 

Crepita, estalla y grita: ¡Bendigamos la llama!
El amante, jadeando sobre su bella amada
Semeja un moribundo que su tumba acaricia.

Que tú llegues del cielo o el infierno, ¿qué importa? 

Belleza, inmenso monstruo, pavoroso e ingenuo,
Si tu mirar, tu risa, tu pie, me abren las puertas
De un infinito que amo y nunca conocí.

Satánica o divina, ¿qué importa? 
Ángel, Sirena,  ¿qué importa? 
Si tú vuelves -hada de ojos raso,
Resplandor, ritmo, aroma, ¡oh mi señora única!
Menos odioso el mundo, 
más ligero el instante. 
Charles Baudelaire.


 Hymne a la Beautè

domingo, 25 de marzo de 2012

Sexo sin amor

¿Cómo hacen los que tienen sexo 
sin amor?
Imperturbables como bailarines,
 deslizándose el uno sobre el otro, 
como patinadores 
sobre hielo, los dedos enlazados,
 uno dentro del otro, 
las caras 
rojas como un bife o como el vino, 
húmedos como 
bebés recién nacidos cuyas madres 
piensan abandonar.
¿Cómo es que acaban, Dios, cómo es que acaban 
por llegar a las aguas tranquilas, 
sin amar 
al que hizo el recorrido junto a ellos, 
mientras que poco a poco subía la temperatura, y un vapor emanaba 
de sus pieles?
Yo creo que ellos son 
los religiosos de verdad, los puristas, los profesionales, 

los que se negarían a creer
en un falso Mesías, o a amar al sacerdote
 en vez de al Dios. 
Jamás confundirían 
a quien tienen al lado con la fuente de su propio placer.

Son como los mejores corredores: 
saben que están a solas 
con el camino y sus características,
 
con el frío y el viento, las particularidades 
del calzado, su condición cardíaca: 
variables, nada más. 
Como el otro en la cama; 
no su verdad que es 
el cuerpo aislado, 
solo en el universo,
 tratando de batir su propio récord.
(Sharon Olds, traducida por Ezequiel Zaidenwerg).

domingo, 5 de febrero de 2012

Sexodus

Descontrol de alientos,
Saliva infinita,
Inútilmente bastardeado,
Profundamente amado,
Bendecido en su Triángular mago.
La búsqueda de aquello posible de ser sentido,
Vapuleado,
Dominado,
Sometido,
Detalladamente escarmentado,
Sexo que acontece: 
Muerte y
 VIDA.
Deja volar seres a-corporales,
Haciendo volar seres corpóreos.
Sexos fanstamales,
unificados,
Baladores de la danza,
Oda sensual.
Desde mí, hacia el otro.
Desde un otro, hacia mí.
Unión sexual, 
corporal, 
espiritual,
Abismal.
Abarca lo posible de sentir 
Dentro de sí,
En sí,
Para otro,
Para Sí
(para mí).
Egon Schiele

domingo, 18 de diciembre de 2011

Paseando lento (borrador)

Desborde
(Escrito que se comenzó a escribir el 3 de Septiembre y nunca se finalizó. El dolor se fue con el accidente. Y Así comenzaba…)

Dolor que no se sabe de donde viene…
Desborde desarticulado, desprolijo, ahogado.
Saber que alguien se acerca, pero no saber si uno se encuentra listo…
Miedo.

------------------------------------------------------------------
Paseando lento (borrador)
Podría buscarse una explicación, una excusa, una sanación esporádica acerca del porqué suceden aquellas cosas que por nuestra racionalidad no son posibles de explicarse.
Podría buscarse ‘algo’ que hiciera más amable seguir el trayecto, volver al juego,  al ruedo. Podría utilizarse ‘algo’ para mitigar el dolor, la desesperación,  la falta de argumentos.
Pareciera que todo lo que sucede, todo lo que hacemos, o todo lo que llevan otros a cabo requiere de un argumento, una justificación para que tenga ‘sentido’.
¿Acaso es así 'siempre’ ? Que es "siempre" si no es la eternidad del valor del instante?
¿Acaso "todo" tiene validez a partir de una argumentación humana y racional?
¿Y si nuestra cognición no es tan abarcativa?
¿ Y si nuestra capacidad se nutre por ‘lo que sucede’ y no siempre por los ‘hilos invisibles’ que sostienen la escena por detrás?
Jardín Japonés junto al hombre que amo (Septiembre 2011)
A veces, interpretar los hilos invisibles nos da tranquilidad, nos saca dudas, y, sin culpa, nos dejan reposar en lo que acontece.
A veces, intentar reposar en los hilos invisibles puede ser una búsqueda eterna, infinita; tan eterna que nos obvia reposar en lo que se presenta y disfrutarlo con intensidad.
El disfrute intenso no siempre implica dejar de lado el proceso por el cual se llega a ese estado. Convencida estoy. Más bien creo y confío que la intensidad ‘real’ se presenta cuando los actos se entrelazan con la explicación del porqué se lleva a cabo o sucede algo. (Sino -y si así no lo fuera- el disfrute sería un disfrute vacío, laxo, sea lo que sea que nos inunda).
Después de mi ‘crash’, busqué razones, explicaciones, motivos…
Podrá haberlos. O si. O no. O tal vez.
Jodorowsky y yo (Septiembre 2011)
Concluí que al menos lo más enriquecedor y coherente era ver, evaluar, y saber, por donde iba hacía tiempo, y luego, darle sentido a lo que sucedía desde el enriquecimiento de mi experiencia.
Todo iba TAN rápido (Y tanto quería modificar).
Tantos pendientes que me ahogaban. Tantas actividades, dedicaciones que me reclamaban ayuda, tanta presencia que me pedía que estuviera allí.
Mi familiaridad, mi espiritualidad, mis amistades, mi profesionalismo, mis hobbies, mis gustos, mis deseos; toda mi intensidad de algún modo… 
'ESPARCIDA'.
“A ordenarse! A priorizar lo que sabe que acontece!”
“Vaya a dedicarse de “a-una-por-vez”, aquello que sabe que tiene que ver con Ud., sus aportes, sus deseos, su felicidad, su paz”.
“No pierda de vista la importancia de expandirse y ser feliz (haciendo feliz a su entorno y siendo felíz Ud)”.
“No pierda el foco, no se distraiga, mire a su costado, ame a ese hombre como se merece, crie a ese hijo sin culpa, intensifique sus placeres artísticos al máximo, siga amando cada vez más, cueste lo que cueste”.
CRASH….
Ahora, PASEO lento...
Yo